domingo, 7 de enero de 2007

I am sterdam









Al otro día emprendimos vuelo, Tania, Rafa y yo, a Ámsterdam. ¡guaaaauuu! ¡qué nerviosismo! íbamos sin mucho estudio del lugar, o mejor dicho no entendíamos casi nada. La dirección del lugar: Kloveniersburgwal 97, 1011 KB Amsterdam Países Bajos. Desde el avión sólo veíamos una gran nube que cubría toda Europa. Las calles de Ámsterdam intimidan en primera instancia, muy oscuras, bicicletas cruzando hacia todos los sentidos y canales que reflejan las casas al más puro expresionismo de Van Gogh. La primera vitrina que vimos en el “Red Light District” fue una chica que no nos dejó muy buena impresión, no se podía tomar fotos en ese lugar, pero si hubiesen visto realmente no me creerían, mala mala mala. Bueno, era inevitable pasar por ahí ya que nuestro hostel estaba en el barrio, con coffeshop entre medio y muchas personas de raza negra ofreciendo todo tipo de drogas en la calle: -“Extasis? Cocaine?” Marihuana en los minimarket y headshop. Conocimos el Coffeeshop de Tarantino, donde filmaron Pulp Fiction, y dentro había fotos de Brad Pitt y Mat Damon. Ámsterdam es diferente, extraño mundo. Anduvimos por 1hr 30 por los canales, pero parecieron 5 minutos, anduvimos en una lanchita comandada por un alemán, nos prestó unas frazaditas y cojines, y recorrimos todo, y sólo por una propina. Luego nos encontramos con Cristóbal Macedo y fuimos en tren a conocer los famosos molinos de Ámsterdam, es el típico lugar donde vive una familia rubia vestida con delantal de colores y cachetes rosados, preparando chocolate caliente, queso y miel. Las casitas de madera, la pradera y muchos molinos a la orilla del río y canales, para mí el lugar perfecto para vivir. Para Maggie: Negrita, estoy seguro que te encantaría. Fuimos a los museos de Anna Frank y Van Gogh, tomamos los ricos desayunos del hostel y llegábamos muy tarde y cansados a nuestra habitación con olor a rodilla compartida con 16 personas. Ámsterdam es Ámsterdam y no hay comparación.Próximamente... Tomando el bus a Paris.

Navidad en Palma




Hola, ya estoy en España nuevamente, en casa... Luego de 17 días vuelvo a Madrid ahora con una mirada más amplia, con un olfato latino y con un ritmo europeo. Las próximas líneas resumen la travesía por 3 rincones del viejo continente:
Palma de Mallorca fue la ciudad donde pasamos Navidad, como les mostraba en fotos anteriores es un lugar muy lindo y en verano debe ser topísimo. En algunos días ya dominábamos el sector así que nos aventuramos a conocer los pueblos aledaños, nuestro destino fue Soller, la lluvia del lugar me antojaba unas sopaipillas frente a una chimenea, era un puerto muy hogareño, lleno de cerros y entradas de mar que me desorientaban, tomamos un café mirando los yates y luego desafiamos el viento y la lluvia; subimos entre las estrechas calles a la cima de un cerro, la gran sorpresa fue que detrás del puerto había un acantilado donde el turquesa mediterráneo azotaba las rocas... - me encantó Soller, regresaré algún día -.

La Navidad fue emotiva la pasamos en un ambiente familiar gracias a la familia Silva de Mallorca (Mamá y hermana de Rafa), el viejito pascuero me llevó un regalito también. A las 24 del 24 sentí: extrañé mi sangre y mis costumbres, estaba lejos y sin mi familia, sin Maggie, sin mis amigos, uf... recordé a Zamorano: “pero bueno no, la vida es esmifera, no” así que generamos una Navidad preciosa, llena de amor y con muchos sentido.

Datos personales

Barrio Universitario, Santiago, Chile